Mila Hajjar

Nació en Roma

Una ciudad con mucha historia mucho arte y... muchos gatos. Cuando tenía pocos meses, su familia se mudó a Venezuela. Ahí, en Caracas, Mila realizó sus primeros estudios y empezó a pintar.

Mila quería construir edificios, teatros y escuelas así que regresó a Italia y estudió arquitectura en Nápoles, donde se graduó con honores. En esa ciudad comió mucha pizza e hizo grandes amigos. En sus años de universidad viajó por toda Europa y visitó algunos países de Asia y África.

Regresó a Venezuela

Fue a vivir a Margarita, una isla del Caribe. En Margarita construyó edificios, conoció a su esposo y dio a luz a su hijo Andrés. Volvió a pintar. Realizó sus primeras exposiciones, participó en varios salones de arte y, en diferentes ocasiones, ganó el primero premio.

Le gustaba tanto pintar que decidió mudarse a Miami. Además de bellas playas, en Miami hay ferias de artes muy importantes. En los últimos quince años, Mila participó en más de ciento cincuenta exposiciones en Estados Unidos, Sur América, Europa y Asia.

Además de pintar y construir casas, Mila también quería escribir, así que tomó cursos de escritura en Miami y en España. Mila dice que cuando escribe siente una felicidad especial porque puede crear sin límites ni restricciones.

A Mila siempre le han gustado los niños y los animales. ¡Los adora! Cada vez que puede, hace algo por ellos. En Margarita, llevaba a la playa a los niños de una casa-hogar. ¡Como se divertían! En Miami, iba al hospital a enseñarles a pintar. También era voluntaria en el refugio de animales de Miami, ¡Ya sabes cual! Si, justamente donde conoció y adoptó a Pupa.